lunes, 2 de junio de 2014

La salsa vibrante del reencuentro


Este encuentro me deja con una sensación vívida, constante, vibrante, ahora que hace parte de mi realidad permanente. Éste, más bien un reencuentro, que deja develar que el pasado y el presente son contemporáneos; una paradoja que podría resumirse en un presente Agustiniano, donde sólo existe el ahora, y donde también el futuro se presenta como la deducción que se hace de él, en el presente mismo. Comienza con un contacto visual de hace un tiempo, en el cual la profundidad de dos miradas, arrastro consigo su rencuentro entre la tenue luz de una cueva, en la apacigüe madrugada parisina. A partir de allí, una serie de sucesos a lo largo del alba, en puentes de candados, agua, perros y sol; continuan en relatos con el whisky como narrador, entre estatuas, parques, luces y más puentes y agua.

Esta situación vibrante se repite a lo largo del día y de la noche, y luego, nuevamente sigue en otro día y ahora en otra noche. Me acompaña el sentimiento de tu presencia constante. La virtualidad de ese pasado que es mi presente ahora, me indica vagamente, que mi futuro podría contener quizá una extensión de este sentimiento. Entonces, el ciclo que se repite como un presente constante, decora sus motivos con variaciones que nos mandan nuevamente a un origen. El origen de nuestras miradas que hablaron, hablan y hablaran en simpatía. Me posee la idea de volver a conectar tus ojos con los mios, y desarrollar emociones con nuevas expectativas que se satisfagan o no, pero que muevan en nosotros una energía interna que nos alimente. Aunque es cierto que es mejor a veces no esperar nada, y dejarse sorprender, pero es inevitable cuando visos de imaginación colorean tu boca, haciendola deseable. Permitiendome soñar un encuentro con mi destino en ella.




martes, 15 de octubre de 2013

El mal-arte de esperarte

No quiero esperarte
pero te siento en toda parte,
no debería esperarte
y me paso las horas alucinandote,
qué locura esperarte
pero ahora es mi único arte,
no es preciso esperarte
y sólo puedo amarte,
no hago más que esperarte
estoy sedienta de mirarte,
porque ya no puedo acariciarte
ni besarte, ni escucharte.
y cómo esperarte
si estabas conmigo por descarte.



Exposición impresionista

Los paisajes de puntíllismos colores,
la atmósfera ténue que invita a la seducción visual,
el silencio que acalla toda dimensión de realidad
sublimándome a este estado que no es otro
que el que se apodera de mí
y es intrínsecamente natural.
Todo cambia de sabor,
ahora un sabor suave con crema de destellos,
después de haberme encontrado
en tu aliento.
La realidad de un sueño
que no es más que alucinación.

martes, 24 de septiembre de 2013

Ciclo cromático de color


La imagen gris vuelve
Cual fantasma reprimido,
Se desvanece nuevamente la luz.
Espectros oscuros llegan a mi puerta,
No quiero dejarlos entrar
Pero su hediondez me inyecta
Insertándose forzosamente en mí,
Derramando sangre azul espeso.
No quería despertar,
Ahora me encuentro en la pesadez,
No existen nubes, ni cielo,
Siquiera alma simpática.
La sumergida soy
En pantanos de lodo.





lunes, 9 de septiembre de 2013

Ya no-recuerdos, que pintan al óleo


Hubo una hilera circular de recuerdos que se conectaban con el horizonte, se podían seguir escuchando sus voces, que dibujaban dulzura, magia, sencillez, misterio, nostalgia, sabiduría… parecían de verdad, se sentían tan real. Pasaban por todos lados, llenando todas las dimensiones de sentimiento, las partes sagradas de los corazones se abrían para dejarse seducir de su aliento, que tan fresco susurraba en tonos tibios.; todos querían danzar en ellos, con sus bocas abiertas dispuestas a tragarlos súbitamente por su deseo aguerrido, pero solo podía saborearlos el alma merecedora de estos recuerdos, porque eran suyos, y con delicadeza los degustó suavemente mientras se deshacían entre sus labios, nutriendose de felicidad; notandose hambrienta, sintío había olvidado cuan importante eran éstos para continuar con su aprendizaje. Entonces se elevó en inspiración,  los sonidos apaciguaban cualquier otra molestia, se había borrado de repente toda duda, y ella, el alma, sucumbía en arcos de chocolate líquido; el jugo goteaba de sabor, mientras rebosaba su cristal en destellos.
¿Cómo podía un recuerdo ser tan fuerte y acallar la realidad?
Ya no eran sólo recuerdos, existían en el ahora con tal luz, que al volver a escucharlos y percibir sus siluetas, se hacían reales y se adentraban al cristal en naturalidad; dulce, jugosa, brillante hermosura  naturalidad. 

jueves, 8 de agosto de 2013

POLOS SIMPÁTICOS DE AMOR

Favor de no despertarme,
porque me encuentro con la cabeza en las nubes,
 y no estoy yo sola allí, no puede ser más que... un sueño!
Aunque... esperen... ya desperté,
y resulta que no sólo mi cabeza está en las nubes,
sino que nuestros cuerpos y espiritus enteros
ven directamente a las estrellas, las galaxias, los hoyos negros,
el universo que se encuentra en todo y en nosotros,
el que se dibuja en cada parte de nuestro ser,
y que al instante en que su mirada se conecta con la mia,
siento como la conexión se maximiza al límite.
Allí percibo como su amor me habla y yo al suyo.
Sigo viajando sin moverme de locación, y voy acompañada!
¿Cómo hubiera podido prever que está paralelidad
que imaginaba se volviera parte de la realidad
 que baña todos los días mi existencia?
Te invoqué y viniste,
pasaste de tener capas grises alrededor tuyo
a emitir colores vivos que brillan en mi rostro,
y dan calor a mi corazón, a cambio transmuto esta energia en luz,
equilibrando fuerzas que nos atraen como polos opuestos simpáticos de amor.

martes, 30 de julio de 2013

Wishful thinking

Te has convertido en el deseo más inquietante que retumba entre mi respiración y se dirige hacia mis latidos. Empiezo a desbordarme de impaciencia.
Entre las letras, los sonidos, la ausencia... Tu ausencia y mi propio exilio, reposa la sensación tan viva de tus manos y tu boca, penetrando mis sentidos.
Ahora tu aroma aparece como un reflejo de lo excesivamente añorado. Precipitado y pasional el deseo de mirar mis ojos en los tuyos, me sumergen en lugares desconocidos de ansiedad y desestabilidad, de deliro.
Quiero, deseo, sueño... que estemos juntos como cuando todos en París era nuestros cómplices y testigos. Como cuando, siguiendo la melodía de tus manos inseguras y sudorosas, -que sugerían rincones de inexplorados deseos-, me movía en una inexplicable sensación de energía que se dilataba y contraía debajo de mi ropa, en huracanes cálidos que me empapaban.
En verdad estaba pasando, no quería separarme de tí, lo estabamos viviendo y podía besarte eternamente y sin descansar. En efecto, mi descanso era tibio dentro de tu boca.